La RSEEAP rinde un histórico homenaje a Emilio Cruz Villalón
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Hay jornadas en las que el protocolo cede su sitio al afecto, y la de ayer, 25 de febrero, fue sin duda una de ellas. La familia de la Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País (RSEEAP) se vistió de gala para celebrar una comida-homenaje en honor a Emilio Cruz Villalón, marcando oficialmente la finalización de un mandato presidencial (2018-2025) que ha dejado una huella profunda en el devenir cultural y social de la ciudad de Badajoz.
El encuentro no fue solo un acto de relevo institucional, sino un reconocimiento a una trayectoria de servicio ininterrumpido. Socio de la casa desde 1988 y miembro activo de su Junta Directiva desde el año 2000, Emilio ha dedicado casi cuatro décadas a fortalecer los cimientos de "la Económica". Ayer, esa dedicación le fue devuelta en forma de un respaldo unánime. El salón congregó a una nutrida representación de la sociedad civil pacense, donde los socios de la RSEEAP compartieron mesa y confidencias con amigos personales y las autoridades de las instituciones de la ciudad.
La tarde discurrió entre recuerdos y palabras de altura. La sucesión de discursos dibujó un retrato poliédrico del homenajeado: los representantes de la RSEEAP destacaron su templanza y su capacidad para modernizar una institución bicentenaria sin perder su esencia; los portavoces de la Fundación CB subrayaron la lealtad y el espíritu colaborativo que ha definido esta etapa; mientras que las intervenciones de amigos y familiares aportaron la nota más íntima, descubriendo la faceta humana de un hombre cuya elegancia y generosidad han sido su mejor carta de presentación.
Sin embargo, el momento de mayor simbolismo y carga histórica llegó con la entrega de regalos. Entre los presentes, destacó una pieza que ya forma parte del patrimonio de nuestra Real Sociedad: el retrato oficial de Emilio Cruz Villalón que se incorporará a la emblemática Galería de Presidentes. En un gesto cargado de significado y complicidad, la obra no es una fotografía capturada por el propio Florencio Monje Gil, actual presidente de la RSEEAP. Este detalle "curioso" —que el sucesor retrate al predecesor— es el fiel reflejo de la transición ejemplar que vive la casa: una basada en la admiración mutua y una amistad profunda que trasciende los cargos.
Visiblemente emocionado, el propio Emilio cerró el acto con unas palabras de agradecimiento, restando importancia a sus logros personales para poner en valor el trabajo colectivo de su Junta Directiva y la fidelidad de los socios. Con este homenaje, se cierra un capítulo brillante de siete años (2018-2025), pero se mantiene intacto el compromiso de un hombre que, tras media vida dedicada a la RSEEAP, seguirá siendo parte indispensable de su historia viva. Badajoz despidió ayer a un presidente, pero reafirmó su admiración por un referente de nuestra cultura.


































































































































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