Las casas y corrales del canónigo Juan Morquecho sirvieron para levantar, en 1624, el Convento de Santa Catalina. Cuando hacia 1836 se desamortizó -dejó de prestar servicio religioso y se vendió- se utilizó para el establecimiento de diversas instituciones públicas.
La Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País de Badajoz se estableció en estos locales de la calle Hernán Cortés en 1837.
Posteriormente, en espacios anexos se establecerían la Diputación Provincial y el Instituto de Bachillerato.